El hábito de fumar va asociado a toda una serie de rituales que no son fáciles de abandonar de un día para otro y que son la verdadera dificultad para alcanzar el éxito.

Dejar de fumar es una decisión importante e inteligente por lo que respecta a la salud, pero también por su influencia en otros ámbitos de la vida como las relaciones sociales, la estética personal o incluso la economía doméstica.

Sin embargo dejar de fumar supone una gran dificultad para la inmensa mayoría de las personas. Los estudios realizados en este sentido demuestran que menos del 5% de los fumadores que intentan dejar de fumar lo consiguen sin ayuda.

Pero ¿por qué es tan difícil dejar de fumar?

Fumar es una adicción física. Aproximadametne el 90% de los fumadores son clinicamente adictos al tabaco, en concreto a la nicotina, sustancia que actúa sobre el sistema dopaminérgico cerebral que regula las sensaciones de placer y que genera la necesidad del fumador por readministrarse nuevas dosis. Cuando se priva al organismo de la dosis de nicotina a la que está habituado se producen síntomas físicos de abstinencia y cuadros de ansiedad de mayor o menor gravedad.

Pero fumar es sobre todo un hábito y como todos los hábitos es difícil de romper. Se fuma de manera automática en el coche, en los descansos del trabajo, después de las comidas, de la actividad sexual o acompañando un café. Fumar se convierte así en un ritual que se instala en el repertorio de conductas habituales del sujeto, convirtiéndose en una parte de la vida que se hace cada vez más imprescindible.

Esto explica la enorme dificultad que supone dejar de fumar. La persona se enfrenta a un malestar físico con cada intento, pero sobre todo a un malestar psicológico.

Entonces ¿cómo dejar de fumar?

Normalmente los distintos métodos o sistemas para dejar de fumar sólo ayudan a combatir la dependencia física, mediante la administración de ansiolíticos y antidepresivos o la sustitución del aporte de nicotina con sistemas transdérmicos o chicles. Sin embargo, no consiguen vencer la dependencia conductual relacionada con el acto físico de fumar. Como ya se ha mencionado el hábito de fumar va asociado a toda una serie de rituales que no son fáciles de abandonar de un día para otro y que son la verdadera dificultad para alcanzar el éxito.
Cualquier intento eficaz para dejar de fumar debería por tanto incluir:

  • Una deshabituación gradual de la nicotina que permita al fumador disminuir el consumo diario de cigarrillos y con ello el abandono definitivo del hábito de fumar.
  • Una reestructuración cognitivo-conductual que ofrezca al fumador estrategias prácticas para lograr y afianzar la abstinencia.
  • Un fuerte componete motivador que refuerce la voluntad y el compromiso del fumador por dejar de fumar.

En Psicosoma te ayudamos a dejar el tabaco para siempre

De los más recientes trabajos científicos al respecto se desprende la evidente necesidad de incluir la terapia psicológica en cualquier intento serio de abandonar el hábito de fumar. En este sentido la combinación de terapias cognitivo-conductuales con hipnosis clínica ha resultado ser de las estrategias mas efectivas de abordamiento.

En PsicoSoma Huelva ofrecemos diversas estrategias que han demostrado ser eficaces para dejar de fumar y que han sido ampliamente probadas y testadas clínicamente.

Cada uno de estos protocolos de abordamiento incluyen la evaluación previa de la persona fumadora, de sus hábitos y de su grado de dependencia a la nicotina al objeto de establecer un tratamiento personalizado que garantice el éxito de la terapia.

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